​Nepal: El resumen

30 días de experiencias varias me han ofrecido la oportunidad de empezar a conocer Nepal, su cultura y la manera de vivir de sus gentes. Nepal es un país en el que convergen distintas religiones (principalmente hinduismo, budismo y cristianismo) cuya economía se centra principalmente en la agricultura y el turismo de montaña. Es curioso ver cómo conviven pacíficamente fervores seguidores de distintos credos desde el máximo respeto e incluso compartiendo lugares sagrados. Como dirían los locales, aquí todo el mundo es bien recibido, Namasté!

Namasté Guest House, Langtang National Park, Nepal

Katmandu es una más que ajetreada ciudad llena de tiendas “The North Fake” y similares (la mayoría con ropa/gadgets de montaña falsos) donde se puede comprar todo lo que uno necesite para surcar los mares nevados del Himalaya o cualquier otra región montañosa de los alrededores. Pasear por el barrio turístico de Thamel es más que recomendable y es una experiencia comer en uno de los miles de baretos nepalíes o indios y visitar alguno de los templos y zonas más reseñables de la capital del país.

Lo mejor que tiene Katmandu es que es un punto de confluencia de viajeros de larga distancia y es muy fácil conocer a gente y hacer amigos. Gracias a Zostel Hostel, el hostal que me valió como campo base en todas mis estancias en Katmandu, pude hacer un grupo de amigos y compartir muchas risas, cervezas y conversaciones con gente con la que realmente cogimos mucha confianza (a veces se echa de menos esa sensación de poder hablar de todo un poco, gracias a todos por los momentos vividos!).

Además, Nepal me ha enseñado la bondad de sus gentes y cómo puedes sentirte como en casa estando a más de 10000 km. Disfruté del Dipawali en familia (la navidad para los hindues), aprendí de la generosidad de los nepalíes y de cómo disfrutan compartiendo con los demás e hice verdaderos amigos locales que supongo que dejan huella para siempre.

Es un destino más que recomendable para los amantes de la montaña, la ruta por el Annapurna y por Langtang no deja indiferente a nadie y pese a las incomodidades de la vida a más de 4000 metros, todo esfuerzo se ve recompensado con los amaneceres y atardeceres que puedes disfrutar.

Lo peor quizás es la suciedad de sus caminos. Por un lado, muchos nepalíes no han tenido la oportunidad de recibir la educación que demuestra los efectos negativos del plástico en la montaña y por otro, nosotros los Europeos que tan educados estamos, no tenemos la conciencia de que las bolsas de patatas se tiran a la basura y no al suelo. La montaña no necesita nada de los humanos más que sus ojos para que pueda ser contemplada, espero que no sea demasiado tarde y que nos demos cuenta de la necesidad de cuidar nuestro planeta!

En fin, ha sido un mes impresionante en el que he vivido absolutamente al día, disfrutando de cada paso recorrido y aprendiendo con cada experiencia.

Próxima parada, Laos, nos seguimos leyendo!

4 comentarios en “​Nepal: El resumen

  1. Hay que tener mucha paciencia y valor para recorrer Nepal como tú lo has hecho, gracias por habernos hecho sentir partícipes de tu experiencia. Esperamos ansiosos las crónicas de Laos!! Abrazo mostris!

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